Martes 11 de agosto de 2020

Mons. Aguer: Adviento recuerda que Cristo vino, viene y vendrá

  • 4 de diciembre, 2019
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
Reflexión en el programa Claves para un Mundo Mejor, emitido en el Canal 9 de TV

“Jesús vino, viene y vendrá a las almas a través de su Palabra, de la escucha de su Palabra, por la Fe, y sobre todo por la Eucaristía", afirmó el arzobispo emérito de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en su habitual reflexión expresada en el programa Claves para un Mundo Mejor, emitido en el Canal 9 de TV el sábado 30 de diciembre, con motivo de iniciarse el tiempo litúrgico del Adviento, preparatorio de la Navidad.



“Estamos comenzando -inició el prelado su reflexión- el tiempo de Adviento, período de cuatro semanas preparatorio de Navidad. Adviento significa venida. Estamos preparándonos para celebrar la primera venida de Cristo. Por eso podríamos decir que, en estas cuatro semanas, espiritualmente tendríamos que acompañar a la Virgen María mientras el Verbo de Dios, hecho carne en su seno por obra del Espíritu Santo, iba creciendo hasta el momento del parto virginal en la Nochebuena que esperamos celebrar”.



“Pero este tiempo de Adviento -explicó-, esta espera de la celebración de la primera venida, que es un hecho del pasado, el hecho más importante de la historia humana, nos lleva también a pensar en la segunda venida de Cristo en la que creemos, en la que confesamos cuando decimos en el Credo “de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos”.



"En las primeras semanas la atención de la Iglesia está centrada en la segunda venida de Cristo al afirmar que Cristo vendrá, que Cristo volverá, mientras que del 17 al 24 de diciembre, los textos litúrgicos se refieren al Nacimiento pero al principio del Adviento aparece como el enfoque de la segunda venida de Cristo, como que Cristo está viniendo para juzgar al mundo”.



“Podríamos decir entonces que Jesús vino, vendrá y viene. Viene constantemente a las almas a través de su Palabra, de la escucha de su Palabra, viene por la Fe, y viene sobre todo por la Eucaristía. Está en nosotros y está en el mundo y ahí está la cuestión. Cristo no es un personaje del pasado. Es también del futuro y es un personaje del presente, de nuestro presente”.



“La semana pasada -recordó monseñor Aguer- celebramos a Cristo como Rey del universo y su significado es que Cristo glorioso es el Señor de Cielo y Tierra a causa de su primera venida, de su Encarnación, de su Muerte y su Resurrección, y su segunda venida será con gloria al final de los tiempos en que vendrá para juzgarnos.



“Por eso -prosiguió reflexionando el arzobispo emérito- este Tiempo de Adviento nos tiene que comprometer a prepararnos en serio para la Navidad y a celebrar una Navidad cristiana. Ya volveremos a hablar de esto más adelante. Sabemos qué difícil es esto porque vemos que la Navidad se ha convertido en una fiesta que nadie sabe para qué es y qué se está celebrando. Hoy hay mucha gente que no sabe por qué celebra el 24 o el 25 de diciembre. Nosotros sí sabemos y por eso tenemos que tratar de prepararnos bien espiritualmente para que, en la Navidad Cristo renazca en nosotros otra vez. Él, que vive en nosotros, que en Navidad nos conceda una gracia de renacimiento, de resurrección espiritual, de una adhesión mayor a Él y a su enseñanza”.



Al reiterar que Cristo está presente en nosotros por su Palabra, el prelado dijo que por eso "tenemos que conocer la Palabra de Cristo, la enseñanza de Cristo, lo que la Iglesia nos enseña en nombre de Cristo y hacer de eso nuestra vida y que Cristo sea el sentido de nuestra existencia. Porque si nosotros no lo vivimos así ¿cómo vamos a hacerlo presente en la sociedad?"



Y concluyó: "En una sociedad que se está descristianizando aceleradamente, o está ya profundamente descristianizada, somos nosotros los que tenemos que dar testimonio de Cristo afirmando nuestra fe. Él ha venido, viene y vendrá”.+