El obispo de San Isidro llamó a superar todo lo que divide, hiere, lastima y separa, para construir juntos y regenerar lo que se puede salvar de verdad que es la auténtica fraternidad.
"El criterio es tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve preso y enfermo y viniste a verme, fui forastero y me alojaste", precisó el obispo.
Luego de haber sido postergada por causa de la pandemia, la diócesis de San Isidro celebró el 14 de noviembre la Misa Crismal.
El obispo de San Isidro destacó que la Jornada Mundial de los Pobres es una oportunidad para que las comunidades sean "inclusivas de todos los hermanos" y para visibilizar la realidad de la pobreza.