'Las armas deben callar, la fraternidad y la justicia deben prevalecer', exhortó León XIV
- 31 de agosto, 2025
- Ciudad del Vaticano (AICA)
El Papa renueva su cercanía al pueblo ucraniano, y reza por las víctimas del tiroteo en la escuela católica de Minnesota y por los inmigrantes muertos en las costas de Mauritania.

Mientras Rusia intensifica sus ataques contra ciudades de toda Ucrania, el papa León XIV reiteró hoy su llamamiento a un alto el fuego inmediato y a que se realicen esfuerzos serios en favor del diálogo.
"La voz de las armas debe callar y debe prevalecer la voz de la fraternidad y de la justicia", afirmó el Papa.
En el Ángelus dominical, el pontífice renovó su cercanía al pueblo ucraniano, lamentando la continua destrucción y muerte que la guerra ha provocado e instó a todos a no caer en la indiferencia y a acercarse con la oración y con acciones concretas de caridad, reiterando su llamamiento al alto el fuego.
"Es hora de que quienes están en el poder abandonen la lógica de las armas y tomen el camino de la negociación y la paz, con el apoyo de la comunidad internacional", afirmó.
Oraciones por las víctimas del tiroteo en la escuela de Minneapolis
En sus palabras en inglés, el Papa León oró por las víctimas del tiroteo en una escuela católica en la ciudad estadounidense de Minneapolis, Minnesota: "Incluimos en nuestras oraciones a los innumerables niños que mueren y resultan heridos cada día en todo el mundo", dijo. "Roguemos a Dios que detenga la pandemia de armas, grandes y pequeñas, que infecta nuestro mundo".
El Papa se dirigió a la Santísima Virgen María, Reina de la Paz, para pedirle que ayude a la humanidad a cumplir la profecía de Isaías: "Convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en podaderas".
Muerte de migrantes frente a las costas de Mauritania
El Santo Padre también recordó la muerte de al menos 69 personas -y las casi 100 que aún siguen desaparecidas- frente a las costas de Mauritania cuando naufragó un barco que transportaba migrantes.
Diecisiete personas fueron rescatadas hasta ahora, y los sobrevivientes dicen que el barco partió de Gambia seis días antes de hundirse el martes.
"Esta tragedia mortal se repite a diario en todo el mundo", dijo. "Oremos para que el Señor nos enseñe, como individuos y como sociedad, a poner plenamente en práctica su palabra: 'Fui forastero y me acogisteis'".
Para concluir, el Papa oró por todos los fallecidos. "Encomendamos a todos nuestros heridos, desaparecidos y muertos, en todas partes, al abrazo amoroso de nuestro Salvador".+