Miércoles 15 de julio de 2020

Se presentó en Córdoba el protocolo de apertura de las iglesias

  • 13 de mayo, 2020
  • Córdoba (AICA)
El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, entregó el protocolo

El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, entregó este martes al arzobispo, monseñor Carlos Ñáñez y a su obispo auxiliar, monseñor Pedro Torres, el protocolo elaborado por el Centro de Operaciones de Emergencia, que contempla la apertura de las iglesias para la oración individual y la atención de fieles.



El documento alcanza a todos los credos religiosos que integran el Comipaz y no permite, en esta fase del aislamiento social preventivo y obligatorio, misas u otras celebraciones religiosas que impliquen aglomeración de personas, como medida de prevención del Covid-19.



El gobernador Schiaretti indicó que “en esta primera etapa de flexibilización de la cuarentena, los templos están abiertos para la oración individual y también para que los fieles reciban el conforto espiritual que precisan”. En este último caso, el protocolo establece la necesidad de concertar una cita previa.



“Les pido a todos, como siempre, que actuemos en esta etapa de flexibilización con responsabilidad social. Esa es la garantía de que nuestra Córdoba pueda volver progresivamente a la normalidad”, destacó el mandatario tras el encuentro con autoridades de la Iglesia católica, llevado a cabo en el Centro Cívico, y del que participaron también la diputada nacional Alejandra Vigo y el ministro de Gobierno Facundo Torres.

La medida se enmarca en la reapertura progresiva del aislamiento, en línea con lo dispuesto por el Gobierno nacional mediante el Decreto 459, que establece la instrumentación progresiva y escalonada de las distintas actividades.



En este caso, el protocolo para la apertura de iglesias y templos de culto detalla como instrucciones generales que los templos de culto podrán abrir sus puertas de lunes a domingo de 14 a 20, y en su interior se podrán realizar las siguientes actividades: Oraciones individuales; confesiones; ayuda y orientación espiritual individual; y cualquier otra actividad vinculada con el culto religioso que no implique gran concurrencia de personas.



Se prohíben las celebraciones de misas y de cualquier tipo de celebraciones comunitarias, y acordarán previamente los turnos para recibir a los fieles que soliciten ayuda, orientación espiritual o confesiones. Además, no deberá haber agua bendita en las pilas.



Entre las normas de bioseguridad se encuentran: disponer de solución de agua con alcohol al 70% / alcohol en gel al ingreso del templo; se deberá emplear barbijo o tapaboca; se permitirá el ingreso de una persona cada 20 metros cuadrados; no podrá haber más de una persona por banco; en las confesiones debe guardarse la distancia necesaria sin perjuicio de la confidencialidad; ambos llevarán mascarilla y se respetarán las medidas de higiene.



La salida del templo deberá hacerse en forma ordenada y las puertas deberán permanecer abiertas para permitir la ventilación durante las horas de funcionamiento. Se deberá evitar la manipulación de objetos litúrgicos, bancos, puertas y manijas; se dispondrá de un camino de entrada y de salida que deberá ser desinfectado con regularidad; y se mantiene la imposibilidad de asistir a los templos a los grupos de riesgo.



Estas medidas, aclararon, quedan sujetas a la disponibilidad de cada templo. Por lo tanto, si bien las iglesias están autorizadas a su apertura para las actividades antes mencionadas, no es obligatorio y la decisión de llevarlo a cabo dependerá de cada comunidad.+