Martes 11 de agosto de 2020

María es "señora, madre y mestiza", dijo el Papa en la misa por la Virgen de Guadalupe

  • 12 de diciembre, 2019
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Misa en la basílica de San Pedro en honor a la Virgen de Guadalupe.

El papa Francisco definió hoy, 12 de diciembre, a la Virgen María como "señora, madre y mestiza" y aseguró que como ella la Iglesia es "madre de todos", en la misa que presidió esta tarde en la basílica de San Pedro en honor a la Virgen de Guadalupe.



El pontífice argentino, junto a un icono de la patrona de América bajo el baldaquino de San Pedro, afirmó que "no podemos pensar la Iglesia sin ese principio mariano que se extiende".”María se hizo madre de toda la humanidad”, afirmó el Papa en una homilía improvisada en español.



Francisco explicó que “san Bernardo nos decía que cuando hablamos de María nunca es suficiente la alabanza, los títulos de alabanza, pero no tocaban para nada ese humilde discipulado de ella. Discípula, fiel a su Maestro que es su Hijo, el único Redentor. Jamás quiso para sí tomar algo de su Hijo, jamás se presentó como corredentora. Discípula”, expresó.



María, reiteró, “nunca robó para sí nada de su Hijo. Lo sirvió porque es Madre. Da la vida, en la plenitud de los tiempos, como escuchamos, a ese Hijo nacido de mujer”.



Asimismo, Francisco abordó el carácter femenino de la Iglesia. “Algún santo padre dice que lo que se dice de María se puede decir a su manera de la Iglesia y a su manera del alma nuestra, porque la Iglesia es femenina, y nuestra alma tiene esa capacidad de recibir de Dios la gracia, y en cierto sentido los padres la veían como femenina. No podemos pensar la Iglesia sin este principio mariano que se extiende”.



Indicó que “cuando buscamos el papel de la mujer en la Iglesia, podemos ir por la vía de la funcionalidad, porque la mujer tiene funciones que cumplir en la Iglesia, pero eso nos deja a mitad de camino. La mujer en la Iglesia va más allá, con ese principio mariano que maternaliza a la Iglesia y la transforma en la Santa Madre Iglesia”.



“María mujer, María madre, sin otro título esencial, los otros títulos, pensemos en la letanía lauretana, son títulos de hijos enamorados que le cantan a la Madre, pero no tocan la esencialidad del ser de María: mujer y madre; y el tercer adjetivo que yo le diría, mirándola, se nos quiso mestiza. Se mestizó”.



Sin embargo, precisó que se mestizó “no solo con el Juan Dieguito, con el pueblo. Se mestizó para ser madre de todos, se mestizó con la humanidad. ¿Por qué? Porque ella mestizó a Dios. Y ese es el gran misterio: María madre mestiza a Dios, verdadero Dios y verdadero hombre en su Hijo”.



“María es mujer, es nuestra Señora; María es madre de su Hijo y de la Santa Madre Iglesia jerárquica; María es mestiza, mujer de nuestros pueblos pero que mestizó a Dios”.



En ese sentido, el papa Francisco le pidió a la Virgen María “que nos hable como le habló a Juan Diego desde estos tres títulos, con ternura, con calidez femenina y con la cercanía del mestizaje”.



El pueblo de Dios se siente animado por su ejemplo

Antes de la bendición final, el cardenal Marc Ouellet, presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, saludó al Santo Padre por los 50 años de sacerdocio que cumplirá el 13 de diciembre.



El purpurado agradeció a Dios por el papa Francisco, que ejerce su ministerio “en espíritu de humildad y misericordia, en espíritu de reforma y santidad, dando prioridad y sumo cariño a los más necesitados de caridad y esperanza, y en especial a los pobres”.



“No todos logran entender plenamente el alcance de sus gestos, palabras y decisiones, pero le puedo asegurar que el pueblo de Dios que camina en la fe se siente animado y consolado por su ejemplo y magisterio”, expresó el cardenal.



“Le renovamos con gozo nuestra adhesión filial y compartimos las ofrendas de oración alegre y agradecida que hoy suben al Cielo, desde todos los rincones del planeta por la excelencia de su ministerio sacerdotal y petrino que tanto bien hacen a la Iglesia”, añadió.



Antes de retirarse de la basílica de San Pedro, el Pontífice tuvo un momento de oración frente a la imagen de la Virgen de Guadalupe. En 2016, durante su viaje a México, Francisco rezó frente a la tilma de San Juan Diego donde se plasmó la imagen mariana.+